Mulligan

La técnica Mulligan combina el trabajo del fisioterapeuta con el movimiento activo del paciente para reducir el dolor en gestos concretos. Se basa en modificar patrones de movimiento alterados mediante el uso de movimientos activos, libres de dolor, para poder reorganizar el esquema corporal y así conseguir reproducir dichos movimientos sin dolor.

Puede realizarse de forma manual o a través de cinchas. Éstas permiten fijar una articulación en un punto determinado para realizar un movimiento, de forma activa, sin dolor.

Tras ciertas repeticiones, logramos que el cerebro interprete nuevas vías de movimiento libres de dolor y las pueda utilizar como patrones habituales, haciendo que dicho movimiento vuelva a poder realizarse sin molestias.